Desde que el Telescopio Espacial Webb comenzó a capturar imágenes, un enigma ha desconcertado a la comunidad astronómica. Se trata de los «pequeños puntos rojos» (LRD, por sus siglas en inglés), objetos muy compactos, ubicados en el universo temprano, con emisiones de luz infrarroja y ultravioleta muy características y cuya naturaleza se piensa esta ligada a agujeros negros supermasivos.

Sin embargo, hay grandes preguntas sobre eso puntos rojos, ¿es el objeto central realmente un agujero negro? ¿Son alguna especie de galaxia muy activa pero en una etapa temprana? ¿Cuál es la relación entre el supermasivo y el material exterior? ¿Por qué sólo los encontramos cuando el Universo era muy joven?
Para intentar responder a estas y otras cuestiones, un equipo de investigadores liderado por Pierluigi Rinaldi acaba de presentar un trabajo sobre una galaxia espiral bautizada «El Saguaro», situada a un desplazamiento al rojo de z=2.01 y que alberga un núcleo rojo y compacto similar al de los enigmáticos LRD.

La luz que estamos viendo de Sahuaro salió hace unos 10 000 millones de años y al ser analizada por los instrumentos del Webb, se descubrió que comparte varias de las características de los LRD, sólo que en este caso, estamos viendo con claridad los brazos espirales de la galaxia rodeando un núcleo densamente oscurecido por polvo y gas. Una nota de prensa fue publicada por la NASA.
Los datos revelan la presencia de un agujero negro supermasivo tragando material a niveles impresionantes, cercanos a los límites teóricos. Además, densas nubes de gas bloquean casi por completo su emisión de rayos X, convirtiéndola en una fuente débil en ese espectro, una pieza que encaja perfectamente con la ausencia de rayos X en la gran mayoría de los puntos rojos lejanos. Hasta aquí, mucho de lo que vemos en Sahuaro, es lo que encontramos en los LRD.

Pero el verdadero asombro llegó cuando los astrofísicos sometieron a la galaxia a una prueba simulada. ¿Qué pasaría si la trasladamos a un desplazamiento al rojo de z=7, algo común en los puntos rojos? Debido a la atenuación del brillo en la superficie difusa de la galaxia, los brazos espirales estelares se desvanecen por completo a esas distancias cosmológicas. Sin embargo, parte del brillo del núcleo ultracompacto sobrevive, aparentando ser un LRD del montón.
Para corroborar esto a gran escala, el equipo apiló imágenes en el espectro ultravioleta de casi un centenar de puntos rojos, revelando un halo difuso de luz estelar oculta. Todo esto apunta a que los pequeños puntos rojos no serían una nueva clase de objeto exótico, sino los corazones hambrientos de galaxias activas que atraviesan una fase de crecimiento breve e intensa, cuyas estructuras estelares permanecen temporalmente enmascaradas por las enormes distancias del Universo.
Este trabajo fue presentado en la revista The Astrophysical Journal
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