Uno de los espectáculos astronómicos más importantes del año tiene lugar estos días: la lluvia de meteoros perseidas. Y para este 2026 las noticias son excelentes, porque la Luna estará en fase nueva, lo cual significa que tendremos oscuridad garantizada, siempre y cuando nos alejemos de las luces de las ciudades. Hagamos un breve repaso de las fugaces y luego cómo podemos ver las perseidas.
Las lluvias de meteoros
Para empezar, las lluvias de meteoros o «lluvias de estrellas» son fenómenos periódicos que se repiten cada año en fechas bien determinadas. ¿Alguna viste una «estrella fugaz» en el cielo nocturno? Pues las lluvias de meteoros son «estrellas fugaces» pero multiplicadas en número por decenas o cientos en una sola noche. En esencia, el origen de ambos eventos es el mismo: restos de material entrando en la atmósfera de la Tierra (y por supuesto, no son estrellas).
Cuando los cometas se acercan al Sol desprenden pequeños pedazos de hielos, rocas y partículas que pueden medir desde menos de un milímetro hasta algunos centímetros. Estos «escombros cósmicos» permanecen en la órbita del cometa y forman una especie de dona muy delgada a lo largo del trazo cometario. Si la Tierra por casualidad cruza la zona de escombros, los fragmentos entran en la atmósfera con velocidades de ¡unos 50 km por segundo!, comprimen el aire frente a ellos y lo calientan hasta alcanzar temperaturas entre 1000 °C y 2000 °C. Entonces, el calor enciende el pequeño trozo de material produciendo el brillante y espectacular efecto sobre la oscuridad de la noche.

Las perseidas en particular son producto del cometa 109P/Swift-Tuttle, descubierto por Lewis Swift y Horace P. Tuttle en julio de 1862. El Swift-Tuttle es un cometa grande, su núcleo tiene un diámetro de unos 26 kilómetros y da una vuelta al Sol cada 133 años. La última vez que tuvo su menor acercamiento al Sol fue en diciembre de 1992 y no volverá al interior del sistema solar hasta el año 2126..
Cada lluvia de meteoros se asocia con un cometa en particular y a lo largo del año tenemos unas cinco o seis realmente importantes: las gemínidas en diciembre, las cudrántidas en enero, las leónidas en noviembre, etc. La lluvia de meteoros de agosto, las perseidas, es considerada abundante y llegan a observarse entre 50 y 100 fugaces en una sola noche. También son conocidas por sus bólidos: explosiones de luz y color más grandes que pueden persistir más tiempo que una estela de meteoro promedio. Los bólidos se originan a partir de partículas más grandes de material cometario y en las perseidas pueden llegar a magnitudes aparentes mayores que -3.
¿Cómo encontrar a las perseidas?
Como les decía, 2026 es un año excelente para las perseidas porque la luz de la luna no interfiere. Entonces, ahora sólo queda prepararse y disfrutar.
Si deciden salir fuera de las luces de la ciudad, les recomiendo ir acompañados y llevar todo lo necesario para acampar: ropa adecuada, comida y bebidas hidratantes, repelente de insectos y sobre todo, un tapete, camastro o tumbona.
Como es una actividad que dura horas, lo mejor será estar cómodos, recostados y tener un horizonte despejado en dirección noreste.

Las perseidas son visibles sin problemas desde todo el hemisferio norte. Desde el sur, para latitudes mayores a 30° la visibilidad se reduce bastante. Es decir, lugares Santiago en Chile o Buenos Aires en Argentina tendrán a Perseo prácticamente sobre o debajo del horizonte norte. Es verdad que pueden capturar alguna fugaz sureña, pero la cantidad a lo largo de la noche será muy menor que para los habitantes más al norte.




El punto central del que parecen salir las fugaces se ubica sobre la constelación de Perseo, y sus estrellas comienzan a salir después de la medianoche. Por eso, al llegar al lugar, usa una brújula o una app para ubicar la dirección noreste. Si tienes instalada la app Stellarium puedes usarla para ir viendo el avance del cielo y ubicarte mejor. Incluso puedes usarla para comenzar a conocer otras estrellas y constelaciones.
El gran pico de cada lluvia de meteoros varía año con año por algunas horas, pero de forma general podemos decir que las perseidas se aprecian mejor después de las 3-4 am hora local.

Finalmente, para observar las lluvias de meteoros no es necesario usar ni telescopio, ni binoculares. Dado que la zona en el cielo por donde aparecen es grande, lo único que hay que hacer barrer con la mirada en la dirección adecuada, de ahí la importancia de mantenerse en una posición cómoda.
Hay una regla no escrita entre los astrónomos aficionados para contabilizar las fugaces: al menos dos personas deben ver el destello. Esto confirma que realmente fue un meteoro y confundimos el trazo de luz con una luciérnaga o una ilusión óptica (algo verdaderamente común).
Que disfruten su noche y buenas perseidas 2026.
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