Los misterios de la creación de cráteres: cómo el giro da forma a las colisiones celestes

Al contemplar la Luna o los paisajes escarpados de otros planetas como Marte, uno no puede evitar maravillarse ante las cicatrices que dejan las colisiones cósmicas. Estos cráteres, huellas de impactos celestes, han fascinado a los científicos durante mucho tiempo y les han planteado un buen número de preguntas.

Afortunadamente, algunas de ellas van teniendo respuesta. En un estudio reciente, un grupo de investigadores profundizaron en la dinámica de las colisiones, explorando cómo el giro y la cohesión de los objetos que impactan influyen en las formas de los cráteres.

Proyectiles planetarios

Empecemos por conocer algo de los proyectiles: ¿Cómo son realmente los asteroides? Bueno, aunque existe evidencia de que ciertos asteroides son muy densos y su masa bastante compacta, también los hay donde los materiales están aglomerados, como si fueran una bola de escombros poco cohesionada.

Y en cualquier caso, al golpear un planeta, el impacto crea cráteres, pero ¿qué determina su forma? Ésa es la pregunta que los científicos se propusieron responder en este estudio que utiliza simulaciones avanzadas.

Investigadores dirigidos por Erick Franklin de la Universidad Estatal de Campinas, Brasil, simularon colisiones de asteroides utilizando proyectiles del tamaño de una toronja, compuestos por casi dos mil esferas de tamaño milimétrico. Los proyectiles se hicieron girar cuando impactaron de frente contra una superficie de material granular suelto. Se variaron la velocidad del impacto, la velocidad de rotación y la fuerza de los enlaces entre las esferas para comprender su papel en la formación de los cráteres.

El impacto y la forma

Los resultados de la investigación fueron muy interesantes. A medida que disminuyeron las tensiones de unión entre las esferas y aumentó el giro inicial de los proyectiles, los cráteres resultantes exhibieron características únicas. El material del proyectil se extendió más lejos del punto de colisión, lo que resultó en cráteres más planos con picos distintivos alrededor del borde y en el centro. Esto arroja luz sobre la diversidad de formas de cráteres observadas no sólo en la Tierra sino también en otros planetas y lunas de nuestro sistema solar.

El trabajo de Erick Franklin y sus colegas no es sólo una simple curiosidad científica: tiene implicaciones prácticas. Por ejemplo, la investigación puede ayudar a identificar el origen de los materiales encontrados en los cráteres, ayudándonos a armar el rompecabezas de la historia de nuestro sistema solar. Además, estos conocimientos podrían ser valiosos para futuros esfuerzos de exploración espacial, asegurando que los buscadores no sufran la misma decepción que Daniel Barringer, quien buscó en vano un meteorito de hierro debajo del cráter del Meteoro en Arizona.

Mientras miramos las superficies lunares y planetarias, cada cráter cuenta una historia de colisiones y cuerpos zumbando desde hace miles de millones de años. Las conclusiones del estudio sobre la interacción del giro y la cohesión en la configuración de estos cráteres añaden una nueva capa a nuestra comprensión de estos eventos catastróficos.

El artículo de investigación fue publicado en la revista Physical Review E, bajo el título Impact craters formed by spinning granular projectiles.

Más información: “Spin” Leaves Its Mark on Some Meteorite Craters


Descubre más desde

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close