Es un frenesí cósmico a 12 millones de años luz de distancia, donde la formación de estrellas es tan violenta que literalmente empuja el gas hacia el vacío intergaláctico. Así podemos describir a la galaxia Messier 82, también conocida como Galaxia del Cigarro, un complejo de caos estelar recién estudiado por la misión XRISM.
El nuevo observatorio espacial XRISM, acrónimo de X-ray Imaging and Spectroscopy Mission, liderado por la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) y la NASA, lanzada en septiembre de 2023, ha logrado medir por primera vez la velocidad y la temperatura de los vientos de plasma que emanan de esta galaxia, revelando un flujo constante que viaja a millones de kilómetros por hora.

El instrumento Resolve de XRISM, un espectrómetro de calorímetro de rayos X, detectó que los vientos galácticos se desplazan a una velocidad de 3 millones de kilómetros por hora. Pero lo asombroso no es solo la rapidez, sino el estado de la materia detectada: es un plasma cuya temperatura alcanza los 25 millones de grados Celsius.
M82 es conocida como una galaxia del tipo «brote estelar» o starburst en Inglés. En su núcleo, las estrellas nacen a un ritmo diez veces superior al de nuestra Vía Láctea. Este frenesí provoca que las estrellas masivas agoten su combustible rápidamente y exploten como supernovas. La energía combinada de estas explosiones, sumada a la radiación UV de las estrellas jóvenes, actúa como un propulsor gigante que arroja enormes cantidades de gas y elementos pesados fuera de la galaxia.

Lo relevante de este estudio reside en la capacidad de XRISM para captar cambios ínfimos en la energía de los rayos X emanados. Por ejemplo, es posible observar hierro en el plasma de M82, y el instrumento identificó un ligero desplazamiento hacia el azul en la firma química de este elemento en el gas. Este fenómeno, que conocemos como efecto Doppler, ocurre a escala galáctica, y confirma que parte del material caliente viaja en dirección de nosotros. Esto permitió calcular la velocidad de expansión con una exactitud hasta ahora imposible en rayos X.

Los vientos detectados por XRISM transportan elementos críticos y de importancia astronómica, como el propio hierro, hacia el medio intergaláctico, enriqueciendo el espacio circundante y regulando la formación de futuras generaciones de estrellas. Sin este mecanismo de «escape», las galaxias serían sistemas cerrados y mucho menos dinámicos.
Con apenas unos meses de operaciones científicas, XRISM ha demostrado su capacidad para ver el «color» de los rayos X, transformando nuestra visión del universo caliente y energético. M82 es de los primeros objetos estudiados por el telescopio y en breve tendremos más noticias sobre lo que descubre en cúmulos de galaxias y agujeros negros.
Refernecia: NASA-JAXA’s XRISM Telescope Clocks Hot Wind of Galaxy M82
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