La misión JUICE de la Agencia Espacial Europea, actualmente en su viaje de ocho años hacia Júpiter, está a punto de realizar una maniobra científica inesperada y de un valor incalculable. Durante noviembre de 2025, la sonda dirigirá sus instrumentos hacia 3I/ATLAS, el tercer visitante interestelar detectado hasta ahora. Esta es una oportunidad de oro, ya que 3I/ATLAS acaba de alcanzar su máxima aproximación al Sol, volviéndose más activo.
Descubierto apenas el 1 de julio de este año, la trayectoria hiperbólica de 3I/ATLAS confirmó rápidamente que provenía de más allá de nuestro Sistema Solar. Este 29 de octubre, el objeto alcanzó su perihelio (punto más cercano al Sol) dentro de la órbita de Marte, y la radiación solar está provocando que sus hielos se evaporen, liberando gas y polvo y creando una leve coma brillante.
Pero ahora JUICE se encuentra a solo 60 millones de kilómetros de tener una posición privilegiada para estudiar al visitante, y los científicos del Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar (MPS), que participan en la misión, están ansiosos por analizar su composición.

En una nota de prensa difundida el 30 de octubre, el grupo de investigación resalta dos instrumentos clave de JUICE que estarán activos.
Primero, el SWI (Submillimetre Wave Instrument) que buscará las firmas características del agua. Sus mediciones de alta resolución podrían revelar si el vapor de agua proviene directamente de la superficie helada del objeto o de granos de hielo en su coma (la nube de gas que lo rodea).
Y además, PEP (Particle Environment Package), un sensor que se encenderá durante doce días seguidos para capturar átomos neutros (como hidrógeno y oxígeno). Estos átomos se crean cuando el viento solar choca contra el gas que emite 3I/ATLAS, por lo que su detección permitirá saber qué gases está liberando el objeto y en qué cantidad.


La campaña de observación, que se desarrollará entre el 2 y el 25 de noviembre, es un desafío técnico de primer nivel. Tanto la sonda como el objeto se mueven a velocidades inmensas (3I/ATLAS a 220,000 km/h) y en direcciones diferentes. Además, para evitar que la radiación solar dañe sus sistemas, JUICE solo puede apuntar directamente al cometa durante 30 minutos al día.
La paciencia será fundamental, ya que el equipo de la misión no sabrá si las observaciones fueron exitosas hasta febrero de 2026, cuando la telemetría con los datos finalmente sea transmitida a la Tierra.
Fuente: JUICE and 3I/ATLAS: An Unexpected Encounter in Space
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