Descubren un Planeta Bebé que Brilla Mientras «Devora» Gas y Polvo

Astrónomos acaban de añadir un nuevo miembro a la corta lista de mundos en formación. Se trata de WISPIT-2b, un protoplaneta gigante que ha sido captado en el acto de «comer» tan vorazmente que emite su propia luz. Descubierto en abril de 2025 gracias al potente instrumento MagAO-X del Telescopio Magallanes, en Chile, este mundo es apenas el tercer protoplaneta descubierto emitiendo luz mientras se alimenta y el primero encontrado en el hueco entre dos anillos de polvo de su disco natal.

Imágenes de MagAO-X del Telescopio Magallanes. El círculo grueso central muestra la posición de la estrella y el círculo delgado la del proto-exoplaneta.

La formación de un planeta gigante como Júpiter es un proceso violento. Comienza como un núcleo que, al alcanzar una masa crítica, empieza a atraer y engullir enormes cantidades de gas y polvo de su entorno. Este proceso, llamado acreción, es tan energético que calienta el material a temperaturas extremas, provocando que el hidrógeno emita luz en una longitud de onda muy específica conocida como Hidrógeno-alfa (Hα). En esencia, el planeta brilla mientras crece.

Para investigarlo a fondo, el equipo de astrónomos apuntó el telescopio Magallanes hacia la joven estrella WISPIT 2, donde ya tenían evidencia de un disco con varios anillos, un signo claro de la presencia de planetas. Tras analizar las imágenes, un débil punto de luz emergió justo en el espacio entre dos de los anillos más brillantes. Los datos muestran que WISPIT-2b es un gigante gaseoso con unas 5.3 veces la masa de Júpiter, es increíblemente joven, con solo 5.1 millones de años y está devorando material a un ritmo asombroso, equivalente a 100 veces la masa de Fobos, la luna más grande de Marte, cada año.

La información sobre este proto-exoplaneta no solo confirma las teorías sobre cómo se alimentan y crecen los planetas gigantes, sino que también revela un nuevo y fascinante enigma. Al comparar a WISPIT-2b con los otros dos sistemas similares conocidos, los astrónomos notaron que todos parecen tener una inclinación orbital muy parecida, entre 37° y 52°.

La probabilidad de que esto sea una simple coincidencia es de apenas un 1%, y los científicos especulan que quizás este ángulo de visión es un «punto dulce» que nos permite observar el brillo de la acreción sin que el polvo del disco lo oculte. Ya veremos con más datos y más objetos si esta hipótesis puede ser confirmada.

Fuente: Researchers Spot a Rare Glowing, Growing Planet


Descubre más desde

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close