Astrónomos han revelado un cuarto miembro de los enigmáticos «sednoides», un pequeño cuerpo celeste con una órbita peculiar en los confines de nuestro sistema. Este objeto, apodado «Amonita», es una cápsula del tiempo que podría contener pistas vitales sobre el origen del Sistema Solar y, sorprendentemente, poner en tela de juicio la hipótesis del misterioso Planeta Nueve.
El Telescopio Subaru ha desvelado a 2023 KQ14, o «Amonita», el cuarto integrante conocido de los sednoides, un grupo de cuerpos menores con órbitas extremadamente alargadas y distantes alrededor del Sol. Este hallazgo forma parte del proyecto «FOSSIL» (acrónomo en Inglés de Formation of the Outer Solar System: An Icy Legacy), que utiliza la cámara Hyper Suprime-Cam (HSC) del Telescopio Subaru para explorar los mundos helados de los confines de nuestro sistema. El objetivo de FOSSIL es desentrañar la historia temprana del Sistema Solar a partir de estos «fósiles» cósmicos.

«Amonita» fue descubierto en observaciones de 2023 y su órbita detallada se confirmó en 2024. Al revisar archivos de datos, se encontró evidencia de su existencia ¡hasta 2005!, lo que permitió rastrear su órbita con una precisión notable a lo largo de 19 años. Simulaciones numéricas han revelado que Amonita ha mantenido una órbita estable durante al menos 4,500 millones de años, actuando como un verdadero fósil de la infancia de nuestro vecindario cósmico.

Lo más intrigante es que, aunque su órbita actual difiere de la de los otros tres sednoides conocidos (como Sedna), las simulaciones indican que hace unos 4,200 millones de años, todas sus órbitas eran notablemente similares. Sin embargo, el hecho de que Amonita hoy siga un camino distinto sugiere que el Sistema Solar exterior es más complejo de lo que se pensaba.

Este comportamiento orbital impone nuevas restricciones a la popular hipótesis del Planeta Nueve. Las simulaciones sugieren que, si este planeta hipotético existe, su órbita debería estar aún más lejos de lo predicho. Además, su existencia tendría que explicar por qué la órbita de Amonita no se agrupa con la de los otros sednoides.
Los investigadores en el proyecto enfatizan que encontrar objetos como como este, lejos de la influencia de Neptuno, implican que algo extraordinario ocurrió durante la era antigua en que se formó Amonite. Este descubrimiento, publicado en la revista especializada Nature Astronomy, es un testimonio de cómo los objetos distantes y únicos pueden reescribir la historia de nuestro Sistema Solar.
Fuente: Subaru Telescope Discovers “Fossil” in Outer Solar System
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