En el marco del 35 aniversario del Hubble de hace unas semanas, el telescopio espacial nos lleva a la majestuosidad de la Nebulosa del Águila, capturada en detalle. Situada a unos 6,500 años luz de distancia, en dirección de la constelación de Serpens, esta nube gigante de gas y polvo se extiende por cerca de 55 años luz en total, y es una verdadera metrópolis de formación estelar.




La imagen del Hubble nos revela una de las partes centrales, con las imponentes columnas oscuras esculpidas como monumentos por la intensa luz ultravioleta de las jóvenes estrellas masivas alrededor. Estas estructuras parecen emerger de un brillante tapiz rojizo: el resplandor del gas de hidrógeno ionizado que las rodea. Los bordes de estos pilares brillan intensamente donde la radiación estelar erosiona lentamente el material, creando siluetas fantasmagóricas y revelando la constante batalla entre la fuerza de gravedad y la fuerza de radiación.
A lo largo de la imagen principal ofrecida por el Hubble se despliega una notable columna de gas frío y polvo de unos 10 años luz de largo. No muy lejos de la región retratada aquí, se encuentran los famosos Pilares de la Creación, que el Hubble ha fotografiado varias veces, con imágenes publicadas en 1995 y 2015.

La Nebulosa del Águila, también llamada Messier 16, es un laboratorio invaluable para los astrónomos. Aquí, pueden estudiar cómo las estrellas masivas recién nacidas, con su poderosa radiación y vientos, dan forma a las nubes de gas y polvo que las rodean. Este proceso es crucial para entender cómo se forman nuevas generaciones de estrellas y cómo se distribuyen en nuestra galaxia.
La imagen en luz visible, obtenida por el Hubble, nos ofrece una ventana única a estos procesos fundamentales, mostrándonos la asombrosa belleza y la complejidad de los lugares donde nacen las estrellas.
Con información de ESA/Hubble. Fuente original: The iconic Pillars of Creation in infrared light
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
