El telescopio espacial James Webb, ha logrado capturar imágenes directas de múltiples planetas gigantes gaseosos dentro del sistema planetario HR 8799, ubicado a 130 años luz de distancia.
Este hallazgo, anunciado el 17 de marzo de 2025, no solo proporciona una visión sin precedentes de estos mundos jóvenes, sino que también ha permitido la detección de dióxido de carbono en uno de ellos, sugiriendo que estos planetas podrían haberse formado de manera similar a Júpiter y Saturno en nuestro propio sistema solar.

Gigantes de gas
El sistema HR 8799, conocido por ser un objetivo clave para el estudio de la formación planetaria debido a su juventud, ha revelado detalles cruciales gracias a la capacidad del Webb para captar imágenes directas. A diferencia de otros métodos de detección de exoplanetas que infieren su presencia a través de cambios en la luz de la estrella madre, el Webb ha logrado fotografiar directamente estos planetas, permitiendo un análisis más detallado de su atmósfera y composición. La detección de dióxido de carbono en uno de los planetas es particularmente significativa, ya que proporciona pistas importantes sobre la composición química y las condiciones atmosféricas de estos mundos lejanos.
«Este descubrimiento marca un hito en nuestra comprensión de los exoplanetas gigantes», señala el equipo científico detrás del hallazgo. «La capacidad del Webb para capturar imágenes directas y analizar la composición atmosférica de estos planetas nos permite estudiar la formación planetaria con un detalle sin precedentes». La comparación con Júpiter y Saturno, los gigantes gaseosos de nuestro sistema solar, sugiere que los procesos de formación planetaria podrían ser similares en diferentes partes del universo. Sin embargo, los científicos advierten que se necesita más investigación para confirmar esta hipótesis y entender las particularidades de cada sistema planetario.

Inicio y evolución
La relevancia de este hallazgo radica en su potencial para revolucionar nuestra comprensión de la formación y evolución de los planetas. Al estudiar sistemas jóvenes como HR 8799, los astrónomos pueden obtener información valiosa sobre las condiciones iniciales que dan lugar a la formación de planetas y cómo estos evolucionan con el tiempo.
La capacidad del Webb para detectar compuestos químicos como el dióxido de carbono también abre la puerta a la búsqueda de biomarcadores en otros exoplanetas, es decir, indicios de vida. Aunque no se ha encontrado evidencia de vida en HR 8799, la tecnología del Webb permite realizar análisis atmosféricos detallados que podrían revelar la presencia de compuestos asociados con la vida en otros mundos.

En el futuro, se espera que el telescopio Webb continúe explorando sistemas planetarios jóvenes y lejanos, proporcionando datos aún más detallados sobre la formación y composición de los exoplanetas. La información recopilada podría ayudar a responder preguntas fundamentales sobre la diversidad de mundos en el universo y las condiciones necesarias para la formación de planetas habitables. Este descubrimiento representa un paso significativo en la búsqueda de respuestas a estas preguntas y subraya el potencial del telescopio Webb para transformar nuestra visión del cosmos.
Con información de la NASA y la ESA. Fuente original: Webb images young, giant exoplanets, detects carbon dioxide
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