El problema (real) de los tres cuerpos

Tres asteroides bailando juntos en el espacio. Bueno, no es el inicio de una novela de ciencia ficción, sino el hallazgo que acaba de confirmar un equipo de astrónomos gracias a los telescopios Hubble y Keck. Lo curioso es que este trío parece ser estable, algo bastante raro cuando hablamos de cuerpos celestes.

El sistema se llama Altjira y está en el Cinturón de Kuiper, esa región helada más allá de Neptuno donde se encuentran miles de objetos rocosos y gélidos que quedaron como «sobras» de la formación del sistema solar. Pero este trío es especial porque no parece haberse formado por colisiones, sino que habría surgido directamente del colapso gravitacional de una nube de gas y polvo hace unos 4,500 millones de años. Algo parecido a cómo nacen las estrellas en sistemas múltiples.

Los astrónomos comenzaron a sospechar que Altjira no era un asteroide cualquiera hace años. Al analizar imágenes del Hubble, notaron que se trataba de dos cuerpos, pero todo indica que el supuesto «objeto interno» podría en realidad estar compuesto por dos cuerpos tan cercanos entre sí que no se distinguen claramente. Tras revisar 17 años de observaciones los astrónomos están casi seguros que se trata de un trío, con dos asteroides pequeños girando juntos mientras un tercero orbita a mayor distancia.

Llegar a esta conclusión no fue sencillo. «Es como encontrar una moneda pegada a otra desde cientos de kilómetros de distancia», explicó Maia Nelsen, autora principal del estudio. Para notar ese detalle, no bastaba con una simple imagen: hubo que analizar el movimiento orbital del sistema para detectar esas pequeñas variaciones que delataban la presencia del tercer miembro del grupo.

Esta imagen muestra el sistema binario de contacto Arrokoth. El asteroide fue captado a partir de datos obtenidos por la nave espacial New Horizons mientras sobrevolaba el objeto el 1 de enero de 2019.

Hasta ahora se conocen unos 40 sistemas binarios en el Cinturón de Kuiper, pero sistemas triples como Altjira son una rareza. El hallazgo sugiere que quizá haya más tríos esperando ser detectados, lo que daría fuerza a la idea de que muchos KBOs (objetos del Cinturón de Kuiper) no se formaron por choques violentos, sino por colapsos gravitacionales tranquilos.

Altjira es además un «primo» cercano de Arrokoth, ese objeto con forma de maní que visitó la sonda New Horizons en 2019. Pero Altjira es mucho más grande: mide unos 200 kilómetros de ancho, diez veces más que Arrokoth.

Y aunque no hay una misión planeada para visitarlo, se viene una oportunidad interesante. Durante los próximos diez años, Altjira pasará por una «temporada de eclipses», en la que uno de sus asteroides cruzará repetidamente frente a los otros. Esto permitirá a los astrónomos estudiar mejor sus tamaños, formas e incluso sus densidades.

El telescopio espacial Webb también se unirá al estudio del sistema en busca de diferencias entre sus componentes.

Parece que Altjira no solo guarda secretos del pasado del sistema solar, sino que estará dando de qué hablar durante la próxima década. Quién diría que tres rocas heladas, perdidas en el borde del sistema solar, podían montar un espectáculo tan interesante.

Estos resultados del Hubble se publican en la revista The Planetary Science Journal.

Fuente:

Hubble Finds Kuiper Belt Duo May Be Trio


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