Nuestro sistema solar no está solo. No en el sentido de extraterrestres (todavía), sino en la manera más literal posible: podría estar rodeado de material interestelar, venido de Alfa Centauri, nuestro sistema estelar más cercano. Y, si los cálculos son correctos, algunos de estos fragmentos podrían estar cayendo en nuestra atmósfera, o incluso los hayamos visto ya.
Alfa Centauri es un sistema triple ubicado a solo 4.3 años luz y, como todo sistema estelar maduro, probablemente tenga su propia nube de Oort: un enjambre de cometas y asteroides en los límites de su dominio gravitacional.

Ahora bien, al igual que Júpiter lanzó al espacio interplanetario las sondas Voyager, la interacción gravitatoria de las estrellas de Alfa Centauri debería hacer lo mismo con algunos de sus cuerpos menores.
Así, para cuantificar esto, astrónomos realizaron modelos numéricos y simulaciones computacionales de posibles objetos con diversos tamaños, que pudieron salir a lo largo de miles de años. El trabajo aceptado para publicación en The Planetary Science Journal (PSJ) es, A Case Study of Interstellar Material Delivery: alpha Centauri.
El resultado es que un pequeño porcentaje de estos objetos, quizás un millón, con tamaños mayores a 100 metros, podrían estar en los confines de nuestro sistema solar, mezclándose con los habitantes nativos de nuestra propia nube de Oort.
Y aunque la mayoría están demasiado lejos para ser detectados, algunos diminutos, del tamaño de granos de arena, podrían estar entrando en la atmósfera terrestre cada año.

El estudio sugiere que aproximadamente 10 meteoros anuales podrían provenir de Alfa Centauri. No es gran cosa si lo comparamos con los 7 billones de meteoros que golpean la Tierra cada año, pero es un recordatorio de que el espacio es más dinámico de lo que pensamos.
Y aquí viene lo interesante: en unos 28,000 años, Alfa Centauri estará en su punto más cercano a nosotros, a «solo» 3.2 años luz de distancia. Para entonces, el flujo de estos pequeños mensajeros interestelares podría aumentar hasta 10 veces.

El tema de los asteroides interestelares se popularizó en 2017 con el paso de ‘Oumuamua, el primer objeto de este tipo detectado en nuestro sistema solar. Algunos, sugirieron que podría ser una nave alienígena, pero la mayoría de los astrónomos apostaron por una explicación más simple: un fragmento natural expulsado de otro sistema estelar.
Lo curioso es que ni ‘Oumuamua ni Borisov, el único cometa interestelar observado hasta ahora, parecen haber venido de Alfa Centauri.

Pero este sistema no es el único que ha lanzado material en nuestra dirección. Sabemos que hace 70,000 años, la estrella de Scholz pudo haber cruzado la nube de Oort, y en 1.3 millones de años, Gliese 710 podría hacer lo mismo. No somos una isla: nuestro sistema solar es parte de una red de intercambios cósmicos que apenas estamos comenzando a entender.
Así que, la próxima vez que veas una fugaz, tu mejor deseo podría ser que se trate de un visitante de Alfa Centauri, un mensajero silencioso de nuestro vecino más cercano.
Fuentes:
- A Case Study of Interstellar Material Delivery: alpha Centauri
- A MILLION ASTEROIDS FROM ALPHA CENTAURI
- Some of Earth’s meteors are probably coming all the way from a neighboring star system
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