Un grupo de investigación ha utilizado las huellas químicas del zinc contenido en meteoritos para determinar el origen de elementos volátiles en la Tierra. Los resultados sugieren que sin asteroides «no fundidos», podría no haber habido suficiente cantidad de estos compuestos en la Tierra para que surgiera la vida.
Los volátiles son elementos o compuestos que se transforman en vapor a temperaturas relativamente bajas. Entre ellos se encuentran los seis elementos más comunes en los organismos vivos, «CHONPS», además del agua. Pero el zinc en los meteoritos tiene una composición única, que se puede utilizar para identificar las fuentes de los volátiles de la Tierra.
Científicos de la Universidad de Cambridge y del Imperial College de Londres, habían descubierto previamente que el zinc de la Tierra provenía de diferentes partes de nuestro Sistema Solar: aproximadamente la mitad provenía de planetesimales más allá de Júpiter y la otra mitad se originó más cerca de la Tierra.

Los planetesimales son los componentes básicos de los planetas rocosos como la Tierra. Estos pequeños cuerpos se forman mediante acreción, en el que las partículas que rodean a una estrella joven comienzan a unirse y forman cuerpos cada vez más grandes.
Pero no todos los planetesimales son iguales. Los primeros que se formaron en el Sistema Solar estuvieron expuestos a altos niveles de radiactividad, lo que provocó que se fundieran y perdieran sus componentes volátiles. Pero algunos planetesimales se formaron después de que estas fuentes de radiactividad se extinguieran en su mayor parte, lo que los ayudó a sobrevivir al proceso de fusión y a preservar más de sus componentes volátiles.

En el estudio publicado por los investigadores en la revista Science Advances, se analizaron las diferentes formas de zinc que llegaron a la Tierra desde estos planetesimales. Los científicos midieron el zinc de una gran muestra de meteoritos originados en diferentes planetesimales y utilizaron estos datos para modelar cómo la Tierra obtuvo su zinc, rastreando todo el período de acreción de la Tierra, que duró decenas de millones de años.
Sus resultados muestran que, si bien estos planetesimales “derretidos” contribuyeron con alrededor del 70% de la masa total de la Tierra, sólo proporcionaron alrededor del 10% de su zinc.
Según el modelo, el resto del zinc de la Tierra procedía de materiales que no se fundían ni perdían sus elementos volátiles, lo que sugiere que los materiales no fundidos, o «primitivos», eran una fuente esencial de volátiles para la Tierra.
La capacidad de rastrear elementos a lo largo de millones o incluso miles de millones de años de evolución podría ser una herramienta vital en la búsqueda de vida en otros lugares, como en Marte o en planetas fuera de nuestro Sistema Solar.
Nota original:
https://www.cam.ac.uk/research/news/how-did-the-building-blocks-of-life-arrive-on-earth
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