El verano boreal ha llegado y para muchos en el planeta, las noches de Vía Láctea acompañan esas semanas de descanso.
Así que aquí te muestro cinco objetos de temporada que no te puedes perder y para los cuales sólo necesitas un par de binoculares. ¡Vamos allá!
M8 – LA NEBULOSA DE LA LAGUNA
Si la Gran Nebulosa de Orión es quién domina el cielo invernal, cuando llega el verano, lo único que se le acerca es Messier 8, la Nebulosa de la Laguna, que es lo suficientemente brillante como para ser visible a simple vista bajo un cielo oscuro y se puede encontrar fácilmente justo encima del pico del asterismo de la tetera en Sagitario.



Unos binoculares medianos muestran a M8 dentro del mismo campo de visión que Alnasl (Gamma Sagittarii), la estrella que marca la punta de la tetera, mientras que un telescopio pequeño o mediano, usando el ocular más largo que se tenga, revelará la nebulosa con un tinte verdoso y una banda oscura que corre verticalmente de noroeste a sureste, cortando uniformemente la nebulosa en dos.
Con buena calidad del cielo, descubriremos que el hemisferio occidental de la nebulosa es el más brillante, debido a las estrellas de cúmulo NGC 6530 incrustadas en la zona.
M17 – LA NEBULOSA OMEGA
La Nebulosa Omega, también conocida como Nebulosa del Cisne o M17, es apenas visible a simple vista en una noche oscura y sin luna. Entonces, para verla bien, lo mejor es utilizar binoculares o un telescopio de pocos aumentos.



Omega es una vasta nube interestelar de polvo y gas que da origen a estrellas jóvenes y calientes. Tiene unos 15 años luz de diámetro, una masa de unas 800 veces el Sol y es parte de una nube más grande, de aproximadamente 40 años luz de diámetro y unas 30,000 masas solares.
No conocemos con precisión la distancia a M17, pero estiman unos 5,000 años luz de distancia. En comparación, la Nebulosa de Orión está a unos 1,300 años luz de distancia. Si bien la Nebulosa de Orión reside dentro del brazo espiral de Orión de la Vía Láctea (al igual que nuestro sistema solar), cuando miras M17 ves estrellas recién nacidas que están en el siguiente brazo de nuestra galaxia hacia adentro: el brazo de Sagitario.
M7 – EL CÚMULO DE PTOLOMEO
Cerca del aguijón de la constelación del Escorpión se encuentran los cúmulos estelares Messier 6 y Messier 7. De los dos, M7 es más el brillante y es visible a simple vista bajo cielos oscuros. Unos binoculares de buena calidad ofrecerán un campo que combina bandas brillantes y oscuras de gas, polvo y estrellas, junto con la pequeña colección de estrellas blancas y doradas que forman el cúmulo.



M7 está a unos 980 años luz, brilla con magnitud de 3.3 y abarca un área en el cielo de unos 1.3 grados, lo que corresponde a un tamaño real de unos 25 años luz de diámetro. El cúmulo consta de unas 80 estrellas, la mayoría dispuestas en una región central de sólo 12 años luz. Curiosamente, M7 muestra una segregación de masa pronunciada, con sus estrellas más masivas en el centro del cúmulo, una característica típica de los sistemas estelares dinámicamente evolucionados.
Por supuesto, su nombre alternativo viene de Claudio Ptolomeo, quien lo documentó por primera vez en el año 130 d.C.
M6 – EL CÚMULO DE LA MARIPOSA
Aunque más pequeño que su vecino Messier 7, el Cúmulo de la Mariposa es un objeto hermoso cuando se observa con telescopios pequeños o binoculares. Un aumento bajo mantendrá a la vista todo el cúmulo, con las cinco estrellas más brillantes formando un asterismo parecido a unas Pléyades alargadas.



El cúmulo fue descubierto por el astrónomo italiano Giovanni Battista Hodierna alrededor de 1654. Después el astrónomo suizo Philippe Loys de Chéseaux lo re-descubrió y registró de forma independiente entre 1745 y 1746.
Charles Messier lo añadió en su catálogo el 23 de mayo de 1764, escribiendo sobre él: “Un cúmulo de pequeñas estrellas entre el arco de Sagitario y la cola del Escorpión. A simple vista parece formar una nebulosa sin estrellas; pero incluso con el instrumento más pequeño que uno emplea para investigar, se ve un cúmulo de estrellas pequeñas.»
M6 está a unos 1,600 años luz de distancia y brilla con una magnitud de 4.2.
M13 – EL GRAN CÚMULO DE HÉRCULES
Finalmente, el mejor enjambre estelar del hemisferio norte. Aunque fuera de la zona de la Vía Láctea, julio es el mejor momento para ver a esta joya septentrional. Y cuando se trata de globulares, pocos eclipsan al Gran Cúmulo de Hércules. Si bien es detectable con binoculares, un telescopio que nos proporcione un aumento de 100 comenzará a resolverlo y mostrará cadenas de estrellas alejándose del núcleo brillante.



M13 se encuentra en la constelación de Hércules, entre las dos estrellas más brillantes del verano, Vega y Arcturus, a 1/3 del camino desde Vega a Arcturus. Una vez en la zona, debemos ubicar las cuatro estrellas débiles que forman el cuadrilátero de Hércules.
M13 está a unos 25,000 años luz, lo que lo hace uno de los grupos estelares más lejanos visibles con binoculares o telescopios pequeños. Tiene unos 165 años luz de diámetro y entre 300,000 y medio millón de estrellas. Como comparación, esto es aproximadamente 100 veces más que la cantidad de estrellas que puedes ver sólo con tus ojos en el cielo nocturno.
Espero que puedas disfrutar de estos cinco objetos al inicio del verano, en el hemisferio norte, y del invierno en el sur.
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