La famosa T Coronae Borealis es sin duda la estrella del momento. Y no se trata sólo de una frase hecha, sino que es real: estamos ante un evento que ocurre una vez en la vida.
Brad Schaefer es profesor emérito de física y astronomía en la Universidad Estatal de Luisiana y también un reconocido científico que contribuye en áreas como supernovas, novas, estallidos de rayos gamma, el sistema solar e historia de la astronomía.
Y como él mismo lo cuenta, tenía 18 años cuando calculó por primera vez cuándo volvería a hacer erupción T Coronae Borealis. «Desde entonces he esperado este momento. Y la mejor estimación nos dice que eso ocurrirá ahora«, comenta el Dr. Schaefer.
Una y otra, y otra vez
T CrB, como también es llamada, es una estrella de tipo «nova recurrente», lo que significa que no entra en erupción sólo una vez, sino varias en periodos de tiempo más o menos definidos. Pero fueron las últimas explosiones las que dieron a los astrónomos pistas sobre lo que ocurre en la estrella, con observaciones en 1866 y 1946. «Nadie sabía cuál era la causa», afirma el Dr. Schaefer, pero las investigaciones modernas han dado una interpretación interesante.
Situada a casi 3,000 años luz de distancia, T CrB es un sistema estelar binario que consta de una estrella gigante roja algo envejecida, rodeada por una enana blanca. El hidrógeno en las capas exteriores de la gigante poco a poco forma un puente de material que llega hasta la superficie de la enana, y de ahí sólo es cuestión de tiempo. Se necesitan unos 80 años para acumular una masa crítica en una especie de disco, que producirá una explosión termonuclear. Después de eso, el proceso reinicia y eventualmente se repetirá. «Se trata de una bomba de hidrógeno reventando a una escala increíblemente grande», afirma Schaefer.
¿Y cómo sabemos qué y cuándo ocurrirá? Bueno, las observaciones antes, durante y después del evento de 1946 son los que están dando pistas a los astrónomos sobre lo que ha estado pasando en los últimos años y meses, y lo que podría venir.
Los estallidos de T CrB, que normalmente rondan la magnitud 10, se han registrado muy bien en dos ocasiones anteriores en la historia reciente: la primera, el 12 de mayo de 1866, donde alcanzó la segunda magnitud y se convirtió brevemente en la estrella más brillante de su constelación Corona Borealis; y luego, ocho décadas después, el 9 de febrero de 1946, cuando alcanzó un máximo de magnitud 3.0.
Bien pues los registros en las curvas de luz de la estrella parecen anticipar algo importante.
Cada observación astronómica de un objeto celeste tiene sus propios objetivos. Pero uno muy común es hacer un registro de la cantidad de luz que nos llega de ellos. Los científicos constantemente miden «la magnitud» de estrellas, galaxias, cuasares, etc., para revisar si hay cambios en el tiempo. A esto en astronomía se le llama curvas de luz y su representación gráfica es relativamente sencilla: en el eje x registramos el tiempo y en el y el brillo del objeto. Cuantos más datos tenemos, de mejor información disponemos para interpretar o hasta predecir lo que ocurrirá.
Bien pues al observar antiguas curvas de luz, Schaefer se dio cuenta de que T CrB podría indicarnos cuándo está a punto de explotar. Los datos de 1946 nos dicen que aproximadamente 1.1 años antes de la explosión, hay una «caída previa» en el brillo. Y precisamente, diversas observaciones alrededor del mundo, muestran que este «previo a la explosión» comenzó en marzo de 2023.
«Si la estrella se comporta en 2023-2024 como lo hizo en 1945-1946, entonces la próxima erupción debería tener lugar en 2024.4+-0.3», afirma Schaefer. «Eso es mayo de 2024, más-menos unos meses».
Cómo encontrar a T CrB
Distribuida en un área de unos 179 grados cuadrados, la Corona Boreal es pequeña y con pocas estrellas brillantes. Personalmente me cuesta encontrarla a primera vista, sobre todo en cielos contaminados por luz artificial. Pero una vez ubicadas las estrellas principales que forman «el arco», la constelación se revela sin problema.
En específico, podemos usar tres objetos para encontrar a Corona Boreal: la estrella gigante naranja Arcturus (en la constelación de Boyero), el cuadrilátero de Hércules y la estrella blanco-azul Vega (en la constelación de Lira). Estos tres forman casi una línea recta que incluye la Corona Boreal, justo entre Hércules y Boyero.
Finalmente, no hay objetos Messier dentro de los límites de Corona y sólo cuenta con cuatro estrellas mayores que la tercera magnitud. Sin embargo, a pesar de su naturaleza diminuta, el semicírculo que forma su asterismo es reconocible sin problema en los cielos oscuros.
Como dijimos, T CrB regularmente tiene magnitud 10, lo que hace imposible distinguirla a simple vista. Incluso con un telescopio mediano podría costar encontrarla.




Por eso, una recomendación para todos es, aprende a ubicar la zona donde está T CrB, para que cuando ocurra la explosión y sea visible a ojo desnudo, la encuentres rápidamente.
Una vez que reconoces las estrellas más brillantes que forman «el arco», usa a Alphecca, la estrella alfa, para «ir hacia Hércules» estrella por estrella.
Primero tienes a Gamma Coronae Borealis (γ CrB), luego a Delta Coronae Borealis (δ CrB) y sigues Épsilon Coronae Borealis (ε CrB). Una vez ahí, intenta formar un triángulo rectángulo invertido entre δ CrB y ε CrB, donde T CrB forma el vértice faltante.
En resumen, la «nueva estrella» aparecerá muy cerca del semi-círculo de Corona, en dirección de la constelación de Hércules.
Como recomendación final, intenta tomar una foto de larga exposición con tu cámara o smartphone, desde un lugar oscuro. Esa evidencia te servirá para distinguir a T CrB cuando aparezca.
Preguntas frecuentes
A continuación dejo una sección de preguntas que se han vuelto comunes en las últimas semanas sobre T CrB.
¿Será visible desde todo el mundo?
Corona Boreal es una constelación del hemisferio norte, sin embargo, desde ciudades en latitudes tan al sur como Buenos Aires, Santiago y Montevideo sigue visible sobre el horizonte en dirección norte. Así que grosso modo, la mayor parte de los habitantes del planeta la podremos ver. En específico, T CrB será visible en toda Hispanoamérica.
¿Qué tan brillante será?
Las estimaciones dicen que T CrB pasará de magnitud 10 (visible sólo con telescopios medianos) a magnitud 2-3. Esto quiere decir que aumentará casi 1,600 veces su brillo (2.5128 = 1,585.4, donde 8 es la diferencia en magnitudes que podría alcanzar). Para usar una comparación, la estrella polar o Polaris, en la constelación de la Osa Menor tiene magnitud casi 2, y es visible incluso desde ciudades no muy contaminadas. En resumen, T CrB será visible a simple vista y podría convertirse por algún tiempo en la estrella más brillante de la constelación Corona Borealis.
¿La luz y la radiación de la explosión tendrán algún efecto sobre la Tierra?
No. T CrB está a unos 2,980 años luz, lo que la hace parte del vecindario solar. Sin embargo, la atenuación de la explosión es enorme, por lo que sólo veremos el aumento de brillo en la estrella. Aún cuando la reacción termonuclear podría liberar radiación ultravioleta o hasta rayos x de baja intensidad, las mediciones en la Tierra serían muy pequeña y ninguno de los fotones causaría daños en los seres vivos del planeta.
¿Cuánto tiempo estará visible T CrB?
T CrB es especial por tener dos erupciones separadas, con un intervalo de aproximadamente medio año entre ellas y un intervalo intermedio de 80 días donde se mantendrá estable en el nivel de brillo previo a la erupción. La erupción principal será relativamente rápida, con un ascenso rápido para llegar al pico en magnitud 2 dentro de los primeros 3-4 días. Luego irá disminuyendo en brillo hasta llegar a magnitud 3 dos o tres días después de haber llegado al pico. Para el día 30 después de llegar al máximo, la magnitud prácticamente habrá regresado a su base en magnitud 10. Casi 100 días después del máximo en la erupción principal, comenzará el evento secundario, que también tiene un ascenso rápido, llegando al pico en magnitud 8 entre 150 y 160 días después de la primera erupción. El ancho medio del evento secundario son unos 90 días. En resumen, únicamente tenemos 5-6 días para notar la estrella a simple vista, porque después de eso, sólo será visible con binoculares o telescopio. El margen es muy reducido, así que debemos estar atentos.
Les dejo algunas referencias sobre T Coronae Borealis.
- The B & V light curves for recurrent nova T CrB from 1842–2022
- Spaceweather.com (junio 26 de 2024)
- The Jewel in the Crown (AAVSO)
- Announcing T CrB pre-eruption dip
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
