El Telescopio Webb cumple un año.
Y en estos pocos meses nos ha maravillado y sorprendido por igual.
Desde sus primeras imágenes presentadas en julio de 2022, el Webb ha cumplido su promesa de mostrarnos más del Universo que nunca antes: nebulosas, galaxias, exoplanetas, objetos del sistema solar, imágenes y espectros, todo lo que abarca nuestro conocimiento actual del Cosmos ha sido capturado por el Webb.

Pero esto es sólo el inicio.
Por ejemplo, las imágenes más profundas que jamás hubiéramos tenido han replanteado la existencia y evolución de galaxias, cuásares y jóvenes agujeros negros supermasivos en las primeras etapas del Universo. Hoy en día se mantiene un gran debate sobre cómo nacieron y crecieron algunos de los objetos más lejanos que aparecen en las últimas fotos del Webb.
Pero más allá de las impresionantes imágenes, lo que realmente entusiasma a los científicos son los nítidos espectros: la luz descompuesta con los instrumentos espectroscópicos del Webb y que nos revelan la composición, temperatura y movimientos de los objetos.

Los espectros de telescopio espacial han confirmado las distancias de algunas de las galaxias más lejanas jamás observadas y han descubierto los agujeros negros supermasivos más lejanos. Han identificado las composiciones de las atmósferas de los planetas (o la falta de ellas) con más detalle que nunca y han examinado qué tipos de atmósferas pueden existir en los exoplanetas rocosos por primera vez.
También han revelado la composición química de cuneros estelares y discos protoplanetarios, detectando agua, moléculas orgánicas y más.

Y para celebrar este primer año, los equipos del telescopio espacial pensaron en esta impresionante región de formación estelar.
Se llama Rho Ophiuchi, está entre las constelaciones de Ofiuco y Escorpión, y es uno de los cuneros de estrellas más cercanos a nosotros, a sólo 390 años.
Contiene varias docenas de estrellas y proto-estrellas. Las huellas de que apenas nacieron muchas de ellas las encontramos en estos chorros de hidrógeno molecular.

Pero esa estrella al centro, llamada S1 ya comienza a excavar y limpiar su nido.
Esta imagen del primer aniversario del Webb es para enmarcar.
Las observaciones de Webb han resultado en cientos de artículos científicos que responden preguntas antiguas y plantean otras nuevas para abordar.
Más info: https://esawebb.org/news/weic2316/?lang
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